Nuestra escuela es el andar de todos los días, las materias, los actos, la virtualidad del presente, los proyectos, el trabajo compartido y es también cada uno de sus egresados. Aquellos jóvenes que comenzaron su camino en nuestras aulas y hoy recorren otros espacios trayéndonos sus recuerdos y experiencias.
Hoy la que nos habla es Micaela Cunsolo, egresada del año 2017. Una joven entusiasta y siempre con proyectos. Su relato está lleno de recuerdos que nos abrazan y de pistas y consejos para los que quieran comenzar a pensar en seguir estudiando. Actualmente está cursando la carrera de Contador Público en la Facultad de Ciencias Económicas de la Universidad Nacional de Mar del Plata.
Mica nos cuenta que sus recuerdos de la Escuela son muchos: "los actos, los recreos, los mates con mis compañeras, los buenos y malos momentos con compañeros/as, los gritos así como también los silencios en momento de exámenes". Extraña "las risas, las peleas, los típicos ´Ese grupito de ahí se me separa´ ". Extraña muchas cosas y reconoce que "si bien en su momento muchas veces se hacía ´denso´ " porque muchos consideran la escuela como una ´obligación´ , fue la mejor etapa que tuvo.
Hoy que creció y ve todo desde otra perspectiva, dice "que fue la mejor etapa: nos querían, nos contenían los días tristes y nos tenían como sus pollitos." Siente que cada docente puso una parte para ayudarlos y hacerles entender muchas cosas.
La experiencia de 6to año
"Mi experiencia en 6to año fue especial, donde vi compañeras que se convertirían en madres, donde un día entendí que después de tantos años, se terminaba. Se terminaban las filas para entrar al aula o para irnos, se terminaban los gritos, las risas y esos mates que duraban a veces toda la mañana.
En 6to año pude ver y empezar a procesar que
dejábamos de ser pollitos, que ya habíamos cumplido un ciclo, y que nos tenían que
soltar. Me costó porque a pesar de los roces, a todos los aprecié. Yo no quería fiesta, no
quería viaje, no quería nada, hasta que un día vino mi preceptora y me dijo que
seguramente iba a ser la última vez que estuviéramos todos juntos, y fue ahí donde
decidí ir a la fiesta, nuestra última noche juntos. No me arrepiento de
nada.
De esa etapa me gustaron varias cosas. Materias que hoy en día me ayudan bastante, pero más me gustó ver como esos grupitos con los que antes no se podía ni hablar, pusieron su mayor esfuerzo por todos. Porque sabíamos lo que venía y teníamos que despedirnos. Cada uno tomó su camino. Algunos eran padres, otras ya madres.
De esa etapa me gustó ver como
todos crecimos, abrimos la mente y dijimos que luego de tantos años, nos
merecíamos festejar. Ahí fue donde empezamos a hacer ferias de ropa,
bizcochuelos, pochoclos, cualquier ocurrencia para ayudar a ese compañero que
no podía pagar la entrada de la fiesta, y así todos entendimos, que éramos
mucho más que eso y que cada año vivido juntos, iba a tener un cierre.
Tomar decisiones
Hoy en día estudio para Contadora Pública. Elegir esta carrera me costó, antes quería estudiar otras cosas, pero la Escuela me brindó la orientación para mi carrera, “Economía y Administración” . Esta orientación incluye materias de Contabilidad, y ahí fue que me decidí. Primero quería ser Profe en Economía, pero al tiempo dije “¿Y por qué no Contadora?” Entonces realicé el cambio. Era un año más, o unos años más, pero bien vale el esfuerzo porque me gusta lo que se enseña.
Antes de ingresar a la Universidad me capacité externamente a la Escuela en esta misma orientación: administración, parte impositiva, contable y también una parte laboral. Entre la escuela y la capacitación externa, terminé eligiendo esta carrera. Es la que quiero, y por más que me cueste, la voy a hacer. Porque si con carrera y un título cuesta, sin carrera cuesta más.
La escuela, los docentes, la capacitación, me ayudaron mucho a crecer. Me informé, busqué en bibliotecas, libros, incluyendo los primeros módulos que te dan en la Facultad y los tres cursos en los centros de Formación Profesional.
Durante los últimos dos
años de la Escuela Secundaria nos venían preguntando qué íbamos a hacer después de la Escuela. Nos llevaron a salidas, Expos de la Universidad, nos abrieron varios caminos donde había mucho por ver,
pero cuando digo mucho es verdad. Muchas carreras, cursos, especializaciones,
lo que se les ocurra. Todo eso me ayudó, recopilé cada cosa, todo sumaba, y hoy
en día soy esto, estudiante de Ciencias Económicas.
¿Por qué elegí esta carrera? Nunca supe bien por qué. Creo que a la mayoría de los estudiantes si hoy en día les preguntás, se quedan callados, no todos teníamos una respuesta bien fundamentada para esa pregunta. Abarcando algo más global no solo mi situación, creo que elegir una carrera es complicado, es construirte en base a todas las herramientas que te dieron, en base a tu situación socio económica. Hay estudiantes que tienen que trabajar para ayudar a su familia, otros no. Elegir una carrera es todo un desafío, es pensar si ese título te va a dar trabajo, un futuro sustento, si te va a gustar, si te ves trabajando de eso, sea en un edificio como arquitecto o sentada en un escritorio como Licenciada o Contadora.
Yo elegí esta carrera por las herramientas
que tuve y por la información que recopilé. Así decidí que quería esto para
mí.
Comenzar una carrera
La primera parte de la Facultad, el ingreso, fue en solitario porque fui la única de mi grupo que eligió Económicas. Otras fueron a Medicina, otras a Trabajo social, otras trabajaron, otros formaron su familia.
Fue complicado el ingreso, no conocía a nadie, no sabía cómo empezar, cursaba
todos los días, de mañana. Cursaba Matemáticas, el Taller de Introducción a la Vida Universitaria, y una aproximación a
las Ciencias Económicas y Sociales. Todos los días. Hasta que conocí a otra ingresante, terminamos siendo compañeras por un año, hasta que ella dejó, y de
nuevo quedé sola. Complicado, pero no imposible.
Una de mis dificultades fue lo que dije antes, estaba sola, no conocía a nadie, no tenía grupos de estudio. Mientras, veía como varios grupos que venían de una misma escuela, estaban en la misma carrera y compartían sus actividades. No sabía cómo empezar a conocer futuros colegas.
Otra de las dificultades era que no sabía cómo prepararme
para un parcial, no tenía idea de cómo distribuir el tiempo para cada materia,
no sabía cuánto tiempo tardaba en hacer un resumen. Por eso cuando me presentaba
a un parcial me iba mal; el recuperatorio también mal. Estuve a punto de dejar, hasta que conocí al grupo que me acompaña. Mi familia también me ayudó a entender lo que es la facultad, que demanda tiempo, se complica,
pero no es el fin del mundo. Así volví a empezar. Porque de eso se trata, levantarse y volver a empezar, no tenemos un
libro abajo del brazo con cada instrucción, sino seria todo más fácil. Tenemos
que construirnos, intentar, y si salió mal, volver a intentarlo. Me tuve que esforzar, tuve que apoyar la
cola en la silla y leer una página hasta 5 veces para entender qué me estaban
diciendo, tomar apuntes, leer, leer, y
leer.
Estudiar en una Universidad, Centro de Formación o algún Instituto es todo un desafío. En la Universidad sos libre de hacer lo que gustes, nadie te va a retar, no tenés que pedir permiso, ni para el baño, ni para comer, ni para tomar mate, ni para irte. En cualquiera de esos lugares tenés libertad, pero en parte esta libertad, te hace ver que también hay responsabilidades, y que si te vas de una clase y después lo que se dijo en ese momento te lo toman en el parcial y no lo sabés es solamente una consecuencia que vos generaste, no el docente, el docente lo explicó, solo que vos no estuviste. Es ver lo que es estudiar: sos vos, y tus resúmenes. Vos sos responsable de tu carrera aunque es lindo también tener libertades. En definitiva, ya dejamos de ser adolescentes, ya no somos pollitos, somos adultos.
Estudiar en la Universidad es una de las mejores cosas, ojalá todos los estudiantes pudieran y decidieran estudiar, en una Universidad, Instituto, donde sea. “Dicen que un lápiz pesa menos que una pala.”
El desafío de estudiar on line
Estudiar de manera virtual, fue otro desafío, ya que nos encontramos con que no todos los estudiantes están en las mismas situaciones; un estudiante puede tener computadora, celular, wifi, todo lo necesario, pero en cambio otros no. Y en esta situación (ajena a nosotros) vemos por parte una triste realidad, donde los chicos con pocos o bajos recursos quedan sin sus clases. Sin embargo, sabemos que esto es pasajero, que cuando se pueda vamos a volver a las aulas y todos van a volver a tener su cuaderno, su carpeta escrita, los guardapolvos y las filas para la bandera en el caso de las Escuelas.
La virtualidad es
complicada, si bien tiene algunas ventajas, también tiene muchos defectos. Tenés
que afrontar el hecho que el sistema se sature por la gran cantidad de
estudiantes conectados, afrontar que se te puede cortar la luz en pleno examen
o apagarse el wifi, la computadora, entre muchas otras cosas. Varios sabemos
que no es lo mismo pero es lo que tenemos, y muchas veces hay que conformarse con lo que hay. Se está haciendo lo que se puede, con las herramientas que
tenemos.
El futuro y los recuerdos
Cuando termine me gustaría conseguir mi
trabajo de lo que estoy estudiando, de manera particular o para alguna entidad. Es lo que
me gusta, lo que me costó y me cuesta actualmente, pero dicen que lo bueno tarda en llegar y que
al final, hay recompensa. Me gustaría tener un trabajo estable, poder ahorrar, poder viajar, entre otras cosas.
Muchas veces me pongo a pensar, y digo “Esto es un ciclo” nacemos, crecemos,
estudiamos, nos recibimos, trabajamos,
algunos forman familia, y continuamos."
Mica cierra su historia haciendo hincapié en todo lo bueno que nos queda en el camino y si tiene que elegir, elige "los mates, las risas, las discusiones, todos aquellos momentos que pasó por la secundaria, y con momentos de ahora por supuesto."
"Si hoy tengo que dar un consejo sería que
aprovechen el tiempo, vivan, cuídense mucho,
cuiden a la otra persona que tengan, los amigos, la familia, novio/a, etc. Llamen a
ese familiar que extrañan o que hace tiempo no se hablan, permítanse estar mal,
no todos los días son buenos, hay días peores que otros, hay que aprender que
todo es relativo, pero sobre todo: quiéranse
mucho, se van a necesitar, hoy y de ahora en más. "



Gracias Mica! Sos tan generosa para compartir tu vivencia! El camino acompañado hace todo mas fácil.. y la fuerza interior es un motor importante para alcanzar lo que estas decidida a hacer. Dirigir tu futuro en la dirección que deseas!!! Un abrazo y contá con la comunidad 214 como recurso para superarte cada día!!
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