23 septiembre 2020

Nuestros egresados nos cuentan: Natalia

 


Como dice Gabriela Mistral, recordar es sentirse feliz de nuevo y eso es lo que transmiten las palabras de nuestra profesora de Economía y Gestión, Natalia Lobaiza que hoy nos abre corazón y recuerdos. Cálida y dulce en su hacer y en su decir, Naty es Profesora y egresada de nuestra Escuela.
Cada momento que nos comparte es entrañable y nos atraviesa. La Escuela como ese segundo hogar que abraza y acompaña, que sostiene siempre, pero más aún en los momentos difíciles.


Los primeros años

Naty no duda en asegurar que recordar su paso por la escuela es recordar los años más hermosos de su infancia y su pre adolescencia. En ese momento, por los años 90 y 98, la escuela era Primaria, la actual Escuela Nro 10.

Cuando estábamos en 6to grado para pasar a 7mo nos sentíamos felices porque íbamos a terminar la primaria pero nos encontramos con la noticia que se extendía 2 años más. Es decir, que teníamos 8vo y 9no año. Algo que agradezco porque pudimos compartir dos años más con nuestros compañeros, maestros y profesores.

Cuando estaba en 7mo pasé por un momento de mucha tristeza, la pérdida de mi madre. Pero gracias a todos los integrantes de la Escuela pudimos llevar adelante nuestro duelo. Digo nuestro duelo porque somos tres hermanos los que concurrimos a la escuela. Es hasta el día de hoy que sigo teniendo contacto con mis maestras.

Tuvimos que cursar 8vo grado en la Escuela de Formación Profesional N°3 ya que no teníamos aulas disponibles en la Escuela. Ya en 9no año pudimos disfrutar las aulas nuevas que se construyeron.



De esos años, Naty recuerda con mucho cariño los actos escolares de fin de año que se realizaban  en la calle y no duda en afirmar que eran hermosos.

Los recreos los compartíamos entre todos. Jugábamos a la soga, al elástico, a la ronda, entre otros juegos. También participábamos de talleres que se realizaban los días sábados: manualidades, tarjetería española, etc.

En ese momento el último año era el 9no. Fue una experiencia muy hermosa porque podíamos compartir con nuestros compañeros.

La escuela y las familias organizaron una hamburgueseada para festejar el egreso. No pudimos realizar un viaje, pero las mamás nos regalaron una remera con el logo de egresados. Estábamos muy felices.

 


Elegir una carrera

Cursé el Polimodal, que era como se llamaba en ese entonces a los últimos 3 años del Secundario, en la Escuela de Educación Media N°24, Manuel Belgrano, con la Orientación en Economía y Administración. Me gustó muchísimo la materia de Contabilidad.

Los docentes nos ayudaban a conseguir la información para elegir las carreras. También fueron de la Universidad a realizarnos un test vocacional que constaba de muchísimas preguntas. Pasado un tiempo nos mandaron los resultados donde nos informaron cuáles podían ser las carreras más afines para cada uno de nosotros. Mis opciones fueron en primer lugar, la Carrera de Contador Público, en segundo lugar los profesorados de Arte y Música.  Además, durante el último año  del Polimodal, pudimos  trabajar con los módulos de ingreso a las carreras.

Finalmente elegí la carrera Contador Público porque, como dije antes, me gustaba la materia Contabilidad y sobre todo, me gustaban los números.

Me preparé sola. Estudiando en casa y buscando información en las Bibliotecas. Lamentablemente desaprobé  los exámenes de ingreso y no pude comenzar ese año. Eso no me detuvo porque decidí realizar un curso de Secretariado Jurídico  para no perder el año. A mitad de ese año (2002) cambié de decisión, seguí con el curso hasta terminar, pero como estaba buscando qué hacer al año siguiente, pensé “ya que me gustan las matemáticas, y de chiquita quería ser maestra, ¿por qué no estudiar el Profesorado de Matemáticas?" Así que fui a buscar información al ISFD N°19  que estaba muy cerca de la Escuela de FormaciónProfesional  Nro 9 en la que estaba cursando.

Me acerqué al Instituto y mientras miraba las carreras descubrí existía el Profesorado de Economía y Gestión. Algo que me sorprendió  y me puso inmensamente feliz porque sentí que esa era mi carrera a elegir.

 


El ingreso y las cursadas

 

En  el ingreso nos tomaban examen. Debía esforzarme en estudiar. Por suerte no éramos muchos inscriptos y pudimos comenzar todos el curso. Éramos unos 35 alumnos en Primer año. La carrera se estudiaba de noche así que eso fue raro al principio pero me fui acostumbrando.

En el Instituto trabajábamos con mucha bibliografía. Tuve que aprender a resumir, tomar notas, buscar información, relacionar distintos textos y los famosos finales que en ese momento no sabíamos qué eran. Por suerte pude llevar la carrera y terminarla en los 4 años estipulados. Gracias al apoyo de mi papá y de mi abuela pude estudiar sin tener la necesidad de salir a trabajar. Obviamente tenía la responsabilidad de mi hogar y de cuidar a mi hermano más chico, que en ese momento tenía 9 años.

Siempre buscaba el tiempo para poder estudiar y rendir todos los parciales y finales. Allí conocí a una gran persona con la que compartí los 4 años y con quien nos recibimos juntas. Hoy somos amigas y colegas en la misma Escuela, la profesora Carla Gayo.

Me recibí en el año 2006. Pero como no conseguía trabajo, en el año 2007 realicé un Curso de Impuestos ya que era una materia que necesitaba reforzar.

 

El camino docente

 

En el año 2008 comencé a ejercer mi profesión en la EMES Nro 204 y 201. Pero yo anhelaba volver a mi querida Escuela. Pasaron los años, hasta que por el año 2016 pude volver a mi amada Escuela, ahora EMES Nro 214, como docente. Fue una emoción muy grande el primer día que llegué porque me invadieron los hermosos recuerdos.

Hoy en día soy docente titular de 5to y 6to año. Feliz por todo lo que he pasado y por todo lo que va a venir.

Hoy les digo a mis alumnos que no bajen los brazos. Todo es posible. Aunque estemos pasando esto situación que jamás pensamos que íbamos a pasar, debemos mirar para adelante. Pensar en lo que queremos ser y hacer de nuestras vidas. Los docentes de la escuela estamos siempre para cuando nos necesiten

Natalia, nuestra querida egresada y Profe, cierra sus palabras con una frase que habla del valor por el camino recorrido y la fuerza para seguir adelante: “Cree en ti mismo y en lo que eres. Sé consciente de que hay algo en tu interior que es más grande que cualquier obstáculo”

 




15 septiembre 2020

Acompañar y cuidar

 

Hablar de Angie, es hablar como invita su nombre, de un ángel que cuida y acompaña. Guardiana y consejera, sensible y de una ternura constante, Angie siempre ha estado para cada una de las familias, alumnos y docentes que hacemos la EMES Nro 214, acompañándonos desde su trabajo en la Preceptoría. 

Hoy recuerda su paso por nuestra Escuela y nos deja un mensaje cálido y esperanzador para estos tiempos.



Miro para atrás y sin dudarlo sé que  mis mejores momentos como docente y preceptora fueron en la EP N°10  y EMES N°214.

No fueron muchos años,  pero los suficientes como para sentir ese Amor que  aun hace en mí extrañar  cada día que pasa.

Esos bellos alumnos y alumnas que tantos momentos lindos y otros no tanto pasamos juntos y que aún recuerdo y ¡llevo en mi corazón!


Recuerdo que siempre trataba de  decirles que estudiando y con un título,  en la vida todo es mejor. Y que cualquier trabajo es digno, pero uno que conseguís porque estudiaste es más reconfortante.

Extraño a mis compañeros, excelentes personas y profesionales, que con diferencias y todo, trabajábamos  muy codo a codo y con mucho respeto.



Espero con todo mi corazón que esta peculiar situación de pandemia nos haga más fuertes y que cuando todo pase nos volvamos a encontrar.

 En mi corazón  siempre, mi EP 10 y mi ES 214....❤❤


Angela Sanchez Torreño

07 septiembre 2020

Nuestros egresados nos cuentan: Evelyn

 

Los egresados nos cuentan de su paso por la escuela, de sus sueños, del camino recorrido y del que vienen recorriendo. Cada historia nos llena de felicidad y esperanza. Creer y crecer acompañados.

La que  hoy nos habla es Evelyn Juarez  con su sonrisa plena y siempre generosa. Comprometida y curiosa desde los primeros años Evelyn repasa su paso por la escuela y nos invita a conocer una carrera muy nueva y apasionante en nuestra ciudad: Medicina

Con 20 años, está cursando el Tercer año en la Escuela Superior de Medicina de la UNMDP, desde 2018 y se desempeña como Ayudante Adscrita de la Unidad de Aprendizaje Agentes, Mecanismos de Defensa y Nutrición.

 

Recordar la escuela

 

Evelyn define su paso por nuestra escuela como “ todo un viaje"  ya que fueron la primera promoción de egresados, lo que conllevó un gran esfuerzo tanto directivo como estudiantil. Gracias a esto, tuvo la oportunidad y el honor de ser Abanderada Nacional por cuatro años consecutivos algo que asegura la hizo muy feliz. Confiesa que lo que más extraña "es la contención y el cariño que nos brindaban los profesores, velando siempre por nuestro futuro, siendo grandes modelos a seguir por sus valores.


Recuerda su paso por Sexto año que indicaba el fin de una etapa, y agrega,  estaba feliz de que todos mis compañeros pudieran finalizarla, después de tanto esfuerzo. Había días en los que no veía las horas de que se terminaran las clases, era bastante tedioso en cierto modo porque no estoy segura de haberlo disfrutado tanto como me hubiese gustado, pero no me arrepiento de todas las charlas, horas y mates compartidos porque estaba a gusto con cómo eran las cosas entonces.

 

Lo cierto es que,  no conocía totalmente a mis compañeros. Algunos de ellos ya eran padres y eso me impactó, haciéndome dar cuenta de que la realidad era muy distinta a lo que creía. El año transcurrió más rápido de lo que esperaba y de pronto nos vimos en el acto de egreso y la fiesta, esa que pudimos hacer con la ayuda y el esfuerzo de todos los que estábamos involucrados.

 

Elegir la carrera no fue difícil

 

A diferencia de mucha gente, desde mi infancia supe qué quería hacer “cuando fuera grande” porque siempre sentí el deseo de ayudar a los demás. A pesar de eso, con el tiempo fui cambiando de opinión varias veces, pensando “¿voy a ser feliz haciendo esto, o lo otro?”. Por suerte, desde la Escuela, nuestros profesores siempre nos alentaron, guiaron y ofrecieron la oportunidad de conocer la cantidad de ofertas académicas que brinda Mar del Plata, gracias a llevarnos a Expos durante los últimos dos años de secundaria. Allí, desde los distintos stands, entregaban folletos e incluso eran los mismos estudiantes quienes explicaban la información útil sobre su Universidad/Instituto/Centro de Formación, tanto público como privado, contando sus experiencias, lo cual fue bastante enriquecedor porque realmente se oían felices de hablar sobre lo que habían elegido.

 

Medicina todavía es una carrera nueva en la UNMDP, por lo que fue un poco complicado encontrar información al respecto. En la Expo académica de 2017, había un stand sobre la ESM, así que pude quitarme algunas de las dudas que tenía. Actualmente, hay mucha más información gracias a la página de la carrera, donde se puede acceder al plan de estudios, o a través de las redes sociales del Centro de Estudiantes.

 

Por otra parte, mi familia me apoyó con la decisión final, que no fue otra que solo mía. Si bien (para mí) no fue difícil elegir qué estudiar, sé que el actual contexto que estamos viviendo no es cosa fácil de sobrellevar y complica la elección para muchos estudiantes secundarios próximos a egresar. Creo que son muchos factores los que se te cruzan por la mente cuando te preguntan “¿qué vas a hacer ahora?” o “¿ya sabes qué querés estudiar?”; lo más importante es saber que sea cual sea tu decisión, te pertenece solo a vos y todo va a estar bien.

 

Ingresar a Medicina

 

El Curso de Ingreso cuenta con dos asignaturas, Aproximación a la Carrera de Medicina y Taller de Introducción a la Vida Universitaria, que duran un mes. Siempre me costó “dar el primer paso” para hablar con alguien que no conociera, ya que ninguno de mis compañeros de secundaria había elegido Medicina; estaba sola en un mundo que desconocía, al cual no me acostumbré hasta largo tiempo después. Por fortuna, durante el curso de ingreso conocí a una chica que se convirtió en una amiga con el correr de los meses, lo que facilitó el cursar y realizar las guías de trabajos prácticos grupales.

 

Medicina desde el primer momento hace que intercambies comunicación con tus pares, cosa que me tenía con los nervios de punta (aún ahora también). Pero lo agradezco, porque entendí que no se puede sobrevivir solo a una carrera que dura seis años (con suerte, mucho esfuerzo, tanto mental como emocional, y dedicación).

 

Otra cosa que me costó fue cómo aprender a estudiar. En un principio no sabía cómo organizarme y eso me costó la aprobación de unos cuantos parciales porque no bastaba simplemente con leer una sola vez antes del examen. Gracias a haber desaprobado un parcial que me podría haber costado perder el año entero, comprendí que no me podía permitir “jugar con la vida” porque elegí preservar la salud de las personas ante todo y un error podría ser fatal en muchos casos.

 


Pistas para seguir estudiando

 

Estudiar en la Universidad es completamente distinto a estudiar en la Secundaria, es como recibir una cachetada de realidad, y seguro que más de una persona se sintió así. Básicamente, vos sos dueño de hacer lo que quieras cuando quieras, si no tenés ganas de quedarte en una clase te podes ir sin pedir permiso, nadie te va a decir por qué haces esto o lo otro, pero después tenés que hacerte responsable de tu comportamiento. Por otro lado, puede que haya gente que sí se preocupe y te aconseje al respecto.

 

Como mencione antes, la carrera de Medicina todavía es nueva, por lo que, año a año la enseñanza es distinta debido a que los profesores siempre están buscando nuevas maneras de que aprendamos las herramientas y competencias que nos servirán en el futuro.

 

Medicina en la UNMDP es diferente a muchas otras universidades, ya que nuestra formación se basa en la Currícula Innovada, donde el plan de estudios integra las ciencias básicas al ciclo clínico a través de las Unidades de Aprendizaje. El enfoque de este nuevo paradigma no se centra exclusivamente en la esfera biomédica sino también en la socioeconómica y cultural, para hacer de sus estudiantes unos futuros médicos más humanos, de pensamiento crítico sobre los determinantes sociales del proceso salud-enfermedad-cuidado-atención, entendiendo que no es posible explicar dicho proceso sólo como un hecho biológico porque también se debe tener en cuenta las circunstancias en las que las personas nacen, crecen, viven, trabajan y envejecen (incluido el sistema de salud). Entonces así, poder acompañar y brindar toda la información a los pacientes para tomar en conjunto las mejores decisiones sobre su propia salud.

 

Estudiar desde la virtualidad

 

Estudiar de manera virtual, no voy a mentir, es bastante difícil porque a estas alturas del partido estaba acostumbrada a cursar en los laboratorios. Ser autodidacta es totalmente diferente que cursar de forma presencial, donde no necesitas más que prestar atención a las preguntas y respuestas que hacen los profesores o tus propios compañeros, sabiendo que no te vas a perder este intercambio de conocimiento si no tenes conexión a internet en tu casa. Sin olvidar mencionar que, dependés plenamente de tus recursos y nunca sabes cuándo algo (llámese tecnología, tiempo o estado emocional) puede fallar.

Además, se siente raro el hecho de que no podés compartir un mate cara a cara con tus compañeros y profesores o pasar el rato libre entre clase y clase en el patio; pues, la ESM es como una segunda casa para mí.

Para Evelyn el apoyo de sus padres  fue muy importante en cada paso y hace hincapié en la importancia de “ poner en práctica todo lo que me está siendo brindado para ejercer la medicina, y seguir capacitándome para dar lo mejor de mí.”

 

Nunca rendirse

 

Nuestra egresada tiene muy presente lo importante que es seguir intentando, aunque cueste y nos recuerda que el tiempo no vuelve, pero no tiene porqué ser un enemigo. La clave del éxito es la organización horaria y nunca rendirse cuando las cosas se ponen difíciles porque somos capaces de lograr todo lo que nos propongamos con constancia; un tropezón no es caída. Pero, si decidís estudiar en una Universidad/Instituto/Centro de Formación, tampoco hay que olvidar que la salud mental es lo primero.
 
Creo que es esencial dedicar tiempo a lo que sea que te apasione porque habrá momentos en tu vida donde sientas que vas a colapsar, entonces considero que escribir, pintar, cocinar, tocar música, hacer algún deporte o simplemente caminar puede hacer que el camino sea más llevadero"
 
Evelyn cierra regalándonos unas palabras que escribió hace tiempo y que cada vez que las lee le recuerdan el porqué estudia lo que estudia. Sus palabras nos llegan como brújula  para no perder el rumbo:
 

Sube.

Tropieza.

Vuelve a intentarlo. 

Sigue subiendo, no te rindas, 

algún día lo vas a lograr."

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