Como dice Gabriela
Mistral, recordar es sentirse feliz de nuevo y eso es lo que transmiten las
palabras de nuestra profesora de Economía y Gestión, Natalia Lobaiza que hoy
nos abre corazón y recuerdos. Cálida y dulce en su hacer y en su decir, Naty es
Profesora y egresada de nuestra Escuela.
Cada momento que
nos comparte es entrañable y nos atraviesa. La Escuela como ese segundo hogar
que abraza y acompaña, que sostiene siempre, pero más aún en los momentos
difíciles.
Los primeros años
Naty no duda en
asegurar que recordar su paso por la escuela es recordar los años más hermosos
de su infancia y su pre adolescencia. En ese momento, por los años 90 y 98, la
escuela era Primaria, la actual Escuela Nro 10.
Cuando estábamos en 6to grado para pasar a 7mo nos
sentíamos felices porque íbamos a terminar la primaria pero nos encontramos con
la noticia que se extendía 2 años más. Es decir, que teníamos 8vo y
9no año. Algo que agradezco porque pudimos compartir dos años más con nuestros
compañeros, maestros y profesores.
Cuando estaba en 7mo pasé por un momento de mucha
tristeza, la pérdida de mi madre. Pero gracias a todos los integrantes de la
Escuela pudimos llevar adelante nuestro duelo. Digo nuestro duelo porque somos
tres hermanos los que concurrimos a la escuela. Es hasta el día de hoy que sigo
teniendo contacto con mis maestras.
Tuvimos que cursar 8vo grado en la Escuela de Formación
Profesional N°3 ya que no teníamos aulas disponibles en la Escuela. Ya en 9no
año pudimos disfrutar las aulas nuevas que se construyeron.
De esos años, Naty recuerda con mucho cariño los actos escolares de fin de año que se realizaban en la calle y no duda en afirmar que eran hermosos.
Los recreos los compartíamos entre todos. Jugábamos a la
soga, al elástico, a la ronda, entre otros juegos. También participábamos de
talleres que se realizaban los días sábados: manualidades, tarjetería española,
etc.
En ese momento el último año era el 9no. Fue una
experiencia muy hermosa porque podíamos compartir con nuestros compañeros.
La escuela y las familias organizaron una hamburgueseada
para festejar el egreso. No pudimos realizar un viaje, pero las mamás nos
regalaron una remera con el logo de egresados. Estábamos muy felices.
Elegir una carrera
Cursé el Polimodal, que era como se llamaba en ese
entonces a los últimos 3 años del Secundario, en la Escuela de Educación Media
N°24, Manuel Belgrano, con la Orientación en Economía y Administración. Me
gustó muchísimo la materia de Contabilidad.
Los docentes nos ayudaban a conseguir la información para
elegir las carreras. También fueron de la Universidad a realizarnos un test
vocacional que constaba de muchísimas preguntas. Pasado un tiempo nos mandaron
los resultados donde nos informaron cuáles podían ser las carreras más afines para cada
uno de nosotros. Mis opciones fueron en primer lugar, la Carrera de Contador
Público, en segundo lugar los profesorados de Arte y Música. Además, durante el último año del Polimodal, pudimos trabajar con los módulos de ingreso a las
carreras.
Finalmente elegí la carrera Contador Público porque, como
dije antes, me gustaba la materia Contabilidad y sobre todo, me gustaban los números.
Me preparé sola. Estudiando en casa y buscando información
en las Bibliotecas. Lamentablemente desaprobé
los exámenes de ingreso y no pude comenzar ese año. Eso no me detuvo porque
decidí realizar un curso de Secretariado Jurídico para no perder el año. A mitad de ese año
(2002) cambié de decisión, seguí con el curso hasta terminar, pero como estaba
buscando qué hacer al año siguiente, pensé “ya que me gustan las matemáticas, y
de chiquita quería ser maestra, ¿por qué no estudiar el Profesorado de
Matemáticas?" Así que fui a buscar información al ISFD N°19 que estaba muy cerca de la Escuela de FormaciónProfesional Nro 9 en la que estaba cursando.
Me acerqué al Instituto y mientras miraba las carreras
descubrí existía el Profesorado de Economía y Gestión. Algo que me sorprendió y me puso inmensamente feliz porque sentí que esa era mi carrera a elegir.
El ingreso y las cursadas
En el ingreso nos
tomaban examen. Debía esforzarme en estudiar. Por suerte no éramos muchos
inscriptos y pudimos comenzar todos el curso. Éramos unos 35 alumnos en Primer
año. La carrera se estudiaba de noche así que eso fue raro al principio pero me
fui acostumbrando.
En el Instituto trabajábamos con mucha bibliografía. Tuve
que aprender a resumir, tomar notas, buscar información, relacionar distintos
textos y los famosos finales que en ese momento no sabíamos qué eran. Por
suerte pude llevar la carrera y terminarla en los 4 años estipulados. Gracias
al apoyo de mi papá y de mi abuela pude estudiar sin tener la necesidad de
salir a trabajar. Obviamente tenía la responsabilidad de mi hogar y de cuidar a
mi hermano más chico, que en ese momento tenía 9 años.
Siempre buscaba el tiempo para poder estudiar y rendir
todos los parciales y finales. Allí conocí a una gran persona con la que
compartí los 4 años y con quien nos recibimos juntas. Hoy somos amigas y colegas en la
misma Escuela, la profesora Carla Gayo.
Me recibí en el año 2006. Pero como no conseguía trabajo,
en el año 2007 realicé un Curso de Impuestos ya que era una materia que
necesitaba reforzar.
El camino docente
En el año 2008 comencé a ejercer mi profesión en la EMES
Nro 204 y 201. Pero yo anhelaba volver a mi querida Escuela. Pasaron los años, hasta
que por el año 2016 pude volver a mi amada Escuela, ahora EMES Nro 214, como
docente. Fue una emoción muy grande el primer día que llegué porque me
invadieron los hermosos recuerdos.
Hoy en día soy docente titular de 5to y 6to año. Feliz
por todo lo que he pasado y por todo lo que va a venir.
Hoy les digo a mis alumnos que
no bajen los brazos. Todo es posible. Aunque estemos pasando esto situación que
jamás pensamos que íbamos a pasar, debemos mirar para adelante. Pensar en lo
que queremos ser y hacer de nuestras vidas. Los docentes de la escuela estamos siempre
para cuando nos necesiten
Natalia, nuestra
querida egresada y Profe, cierra sus palabras con una frase que habla del valor
por el camino recorrido y la fuerza para seguir adelante: “Cree en ti mismo y en lo que eres. Sé consciente de que hay algo en tu
interior que es más grande que cualquier obstáculo”







